El proyecto

¿Por qué siempre que pensamos en una comunidad nos imaginamos lo que de común tienen sus miembros? Más aún, ¿por qué creemos que para que una comunidad funcione tiene que buscar ese consenso? ¿No podríamos pensar en una comunidad –el agregado de unos y distintas- cuyo fin, uno de ellos al menos, fuera “vérselas” con la diferencia? ¿No es la diferencia la que nos permite avanzar, generar nuevos y productivos conflictos? En esta comunidad sin unidad nos proponemos experimentar con los otros, friccionar con la diferencia manteniendo las particularidades de cada quien. En cada sesión dialogaremos con los materiales propuestos por cada miembro, discutiremos, con la seguridad de que no saldremos del seminario de la misma manera que entramos…